Quién soy

Soy sevillano, del 57.

Hago fotos por impotencia y flojera.

Desde pequeño tenía la costumbre de mirar cómo cambiaban las cosas con las diferentes luces del día.

Después quise compartirlo, contarle a quien me quisiera escuchar la belleza que habitaba  en  esos cambios,  pero pasaba que, aunque no era mudo, lo parecía, y cuando intenté dibujar esos asuntos, para explicarlos, comprendí mi impotencia en ambas disciplinas artísticas, la dialéctica y la pintura, y una tremenda flojera me inundaba cuando durante una fracción de segundo me planteaba aprenderlas.

Eso me llevó a interesarme por una herramienta que dibujaba con la luz de manera más o menos fiel, y además me ahorraba las explicaciones verbalizadas: la fotografía.

Estas decisiones tenían lugar en torno a la impresionable edad de los doce o trece años, y, hoy, con cincuenta y uno, sigo aprendiendo cómo exprimir y sacarles humo a las cámaras.

Pero es que me sigue dando pereza dibujar, y mucha más contarlo.

Ya hablan las fotos.

Espero.